24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

Prueba de texto q aumenta


Alejandro Alemán . Con aportes de Gustavo Ampugnani .

Propuestas desde la sociedad civil en relación a los Certificados para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación

Hace varias décadas, algunos sectores de la comunidad científica han venido debatiendo acerca de la posibilidad que las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) tuvieran efectos en el clima del planeta.

Desde 1972, la conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo, recomendó que se emprendieran las actividades necesarias para mejorar la comprensión de las causas naturales y artificiales de un posible Cambio Climático (Rubio, J. 2005). Sin embargo, es hasta hoy, 20 años después, que se pone en marcha una herramienta política internacional para actuar sobre este problema: La Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC).

Este acuerdo estableció una serie de principios e instituye el objetivo de “Lograr la estabilización de las concentraciones de GEI en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático. Este nivel debería lograrse en un plazo suficiente para permitir que los ecosistemas se adapten naturalmente al Cambio Climático, asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada y; permitir que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible”. Entre sus principios destacan responsabilidades comunes, pero diferenciadas y el derecho al acceso a un bien común como lo es la atmósfera.

La CMNUCC fue adoptada en Nueva York, el 9 de mayo de 1992, y quedó abierta a la firma, entró en vigor el 21 de marzo de 1994 y; ha sido ratificada por 189 países. A partir de su entrada en vigencia, se inició un proceso de negociaciones que persigue alcanzar su objetivo último. Como país signatario de la CMNUCC, Nicaragua ha venido participando desde sus inicios en este proceso de negociaciones, a través de la elaboración y/o suscripción de propuestas que han venido siendo presentadas ante la Secretaría de la CMNUCC.

Redes de organizaciones de la sociedad civil en Centroamérica, hemos venido dando seguimiento al proceso de negociaciones y generando propuestas orientadas a lograr la adopción de un acuerdo global sobre el clima.

Para Centroamérica, los resultados que se deriven de este proceso adquirirán gran relevancia, puesto que esta región se encuentra entre las zonas geográficas más vulnerables del planeta. Han sido de especial interés las decisiones relacionadas con los aspectos reflejados en el Párrafo 1 iii b) del Plan de Acción de Bali , las cuales están referidas a las medidas de Reducción de Emisiones a partir de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (conocidas como opciones REDD, por sus siglas en inglés).

Deforestación, alto contaminante



REDD ha adquirido mayor grado de notoriedad en las negociaciones sobre el clima después que el informe Stern revelara que la deforestación y la degradación de los bosques provocan alrededor del 20% de las emisiones globales de GEI. Bajo estas condiciones, para que el futuro acuerdo global sobre el clima pueda ser exitoso, necesariamente tiene que abordar el problema de la deforestación y la degradación de los bosques.

Aunque Nicaragua, ni ningún otro país centroamericano han tenido notoriedad en los procesos de construcción de propuestas en el marco de la Convención, nuestros países se han adherido a propuestas presentadas por determinadas coaliciones o bloques de países. Desde el punto de vista de nuestras organizaciones, muchas de estas propuestas, no necesariamente contribuyen con la solución a los problemas asociados al Cambio Climático, sino más bien posponen la adopción de las medidas que se requiere que sean adoptadas para reducir las emisiones de GEI en aquellos países que tienen un mayor grado de responsabilidad histórica alrededor del problema.

Las organizaciones que conformamos la red Observatorio de la Sostenibilidad, vemos con especial preocupación la adhesión de Nicaragua y de otros países de la región a las propuestas presentadas por la Coalición de Países con Selvas Tropicales Lluviosas.

El punto de mayor preocupación entorno a estas propuestas se desprende del mecanismo REDD orientado a ayudar a los países desarrollados a alcanzar sus compromisos de reducción de emisiones, como un nuevo mecanismo de flexibilidad para ayudar a los países del norte a alcanzar sus metas de reducción de emisiones, mediante la adquisición de Certificados de Captura de Carbono. Esto es, que a partir de la implementación de actividades de conservación, los países del sur puedan vender instrumentos financieros negociables, denominados Certificados de Reducción de Emisiones, a los países del norte, a precios determinados por el mercado, para que éstos puedan cumplir las metas de reducción de emisiones que se les asignen en el futuro acuerdo global sobre el clima.

Uno de los mayores problemas de estas propuestas radica en que en la medida que los países desarrollados puedan adquirir certificados de reducción de emisiones, a través de la implementación de proyectos REDD en países en desarrollo, menos reducciones de emisiones harán los países desarrollados en el sector industrial a nivel doméstico. Desde la óptica de nuestras organizaciones, todo beneficio que se derive del mecanismo REDD debe ser adicional y no sustituir la reducción de emisiones que los países desarrollados deben aplicar dentro de sus economías.

Por otra parte, nos preocupa que Nicaragua apoye las propuestas para que el mecanismo REDD quede basado en el mercado, ya que se ha demostrado que de esa forma no se garantiza el combate a la deforestación. Las verdaderas causas de la deforestación se encuentran en factores estructurales asociados al modelo agroexportador, que ha venido siendo impulsado en nuestros países desde hace varias décadas, a través del cual se nos ha asignado el rol de ser proveedores de materia prima barata a mercados localizados principalmente en los países del norte. Mientras no se superen estos problemas estructurales, la expansión en la producción de rubros de agroexportación continuará degradando nuestros recursos naturales.

Según un estudio de Greenpeace (Citar), incluir REDD en los mercados de carbono reduciría el precio de los certificados de reducción de emisiones hasta en un 70%, entre otras razones, debido a la disponibilidad de un mayor número de certificados en los mercados de carbono y a las diferencias entre los costos de REDD y de la investigación y desarrollo de tecnologías limpias.

Incluir REDD en el sistema de mercados de carbono derrumbaría las inversiones en tecnologías limpias en países en desarrollo, ya que habría una menor demanda de certificados de créditos generados por políticas de reducción de emisiones en los sectores industrial y energético.

Propuesta desde la sociedad civil



Desde nuestra perspectiva, Nicaragua debe apoyar un mecanismo REDD que sea adicional a la reducción de emisiones, requerida en los países desarrollados, garantizando que dicho mecanismo no sea una excusa para que los países desarrollados dejen de invertir en el desarrollo y transferencia de tecnologías limpias hacia los países en desarrollo.

Entre las opciones financieras disponibles, la inserción directa de créditos forestales de compensación en los mercados de carbono implica grandes riesgos tanto para el clima como para los bosques. Los créditos de REDD causarían fluctuaciones al precio del carbono, lo que impediría las inversiones en tecnologías limpias y renovables necesarias para mantener los incrementos en la temperatura global por debajo de los 2º Centígrados.

En síntesis, que REDD quede en el mercado de carbono hará que los países ricos sigan con su actual patrón de producción y consumo. Esto les permitirá compensar sus emisiones con créditos módicos que, como se ha comprobado, no ayudarán a detener la deforestación ni a estabilizar el aumento de la temperatura por debajo de los 2º Centigrados.

Referencias:

Cabezas, P.P. and Keohane, N., 2008. “Reducing Emissions from Deforestation and Degradation (REDD): Implications for the Carbon Market.” White paper. Environmental Defense Fund, New York.
Dixon, A. and Livengood, E., 2008. “Review and Assessment of Options for Reducing Emissions from Deforestation in Developing Countries.” New Zeland Ministry of Agriculture and Forestry. Livengood. E and Dixon. A. (2009). “REDD and the effort to limit global warming to 2°C: Implications for including REDD credits in the international carbon market”. Greenpeace International. New Zeland.
Rubio, J. (2005): “Las negociaciones internacionales sobre Cambio Climático”. Información Comercial Española, ICE: Revista de Economía, ISSN 0019-77X, No. 822.
Ogonowski, M. et al., 2007. “Reducing Emissions from Deforestation and Degradation: The Dual Markets Approach.” Center for Clean Air Policy. Stern, N. (2008): “The Economics of Climate Change”. American Economic Review: Papers & Procedures 2008, 98:2, 1-37